21 septiembre 2013

El sermón de la montaña

Cuidado de no practicar las buenas obras delante de la gente para ser vistos por ellos, porque entonces no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial.

  Por tanto, cuando deis limosna, no lo vayáis trompeteando por delante como hacen los hipócritas, en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; En verdad os digo que ya recibieron su paga.

  Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha;

  Así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

(Mt. 6, 1- 4).

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